
Público y energía
- Todos bailan sin parar, desde los nostálgicos que vivieron la época hasta los jóvenes que la descubren por primera vez.
Imagina entrar a un salón iluminado por luces neón, bolas de disco girando en el techo y una pista de baile que vibra al ritmo de los clásicos de los años 80 y 90. El DJ, vestido con chaqueta de cuero, gafas oscuras y una sonrisa cómplice, domina la cabina con vinilos, cassettes decorativos y una consola moderna que mezcla lo mejor del pasado con el presente.
Ambiente y decoración
- Colores vibrantes: Fucsia, turquesa, amarillo neón y púrpura dominan el espacio.
- Posters vintage: Michael Jackson, Madonna, Nirvana, y películas icónicas como Back to the Future y Pulp Fiction adornan las paredes.
- Photobooth retro: Con props como walkmans, pelucas afro, gafas gigantes y chaquetas de mezclilla.
Música y animación
- El DJ alterna entre pop ochentero, rock alternativo noventero, dance, hip hop old school y hasta algo de eurobeat.
- Cada hora hay un mini show temático: desde coreografías tipo Flashdance hasta batallas de breakdance.
- Se organizan concursos de vestuario retro, premiando al mejor look estilo Cindy Lauper o MC Hammer.
Bebidas y comida
- Cócteles con nombres como “Pac-Man Punch” y “Moonwalk Mojito”.
- Snacks clásicos: palomitas, mini hamburguesas, y dulces de la época como Push Pops y chicles Bubbaloo.
El DJ interactúa con el público, lanza frases icónicas y hasta pone retos musicales: “¡Si reconoces esta intro, corre a la pista!”
