
La experiencia de los invitados
Fiesta sin parar: La mezcla de la música del DJ invita a los invitados a bailar toda la noche. La decoración, la música y la energía de la fiesta se complementan para que los invitados se sientan inmersos en la experiencia de una celebración de alto nivel.
Glamour y atuendo: Los asistentes llegan vestidos con sus mejores galas, como si fueran celebridades en los premios Óscar. Los trajes de etiqueta y los vestidos de gala son el código de vestimenta.
Paparazzi y fotos: Falsos «paparazzi» con flashes molestos les dan la bienvenida en la entrada, fotografiando a los invitados mientras desfilan por la alfombra roja. También hay un photocall con un fondo de prensa para que los invitados posen y se sientan como verdaderas estrellas.
El punto central es la entrada, donde los invitados desfilan por una alfombra roja iluminada por focos. A los lados, cuerdas de terciopelo y columnas doradas delimitan el camino, mientras que la música de bienvenida crea expectación.
El DJ y la música
- Cabina de lujo: El DJ no pincha desde una esquina, sino desde una cabina destacada que simula un set de grabación de Hollywood. La cabina estaría decorada con elementos de cine, luces LED que cambian de color y un letrero luminoso con su nombre.
- Banda sonora: La música se divide en varias partes para crear un efecto dinámico.
- Llegada: Se reciben a los invitados con jazz clásico de los años 40 y temas instrumentales de películas.
- Sesión de baile: A medida que la noche avanza, el DJ aumenta el ritmo y mezcla éxitos actuales, pop y hip-hop.
- Clímax: En el punto álgido de la fiesta, las luces de neón y los efectos visuales de la cabina se sincronizan con las mezclas más potentes, transformando la pista en un club nocturno lleno de energía.
